Centro Terapéutico

Transforma tus habilidades de escritura mientras te ríes a carcajadas con Lina Wamba, CEO de La Galatea Agencia Literaria.

Si la última vez que soltaste una lágrima fue por los errores gramaticales de tu futuro posible crush en Tinder, ¡no te preocupes, hermana! Estás en buena compañía. Entendemos que esa persona que escribe “haver”, además de ser víctima del capitalismo cruel —horas innecesarias en redes sociales cuando podría estar en la escuelita de Lina, masajeando su hipocampo—, es también la misma que se siente con el derecho de juzgarte por un error ortográfico. Es fuerte, ¿verdad? No entiendo cómo se atreven. Y no lo digo solo yo, lo respalda un artículo fenomenal de la BBC.

A lo largo de la historia de la humanidad, pocas cosas han proporcionado más satisfacción personal que enviar un mensaje con una puntuación perfecta. Por eso, debemos tener claro que los errores ortográficos pueden tener consecuencias significativas:

Credibilidad profesional: los errores ortográficos en documentos profesionales, correos electrónicos o contenido de marketing pueden afectar la percepción del lector sobre la competencia y el profesionalismo del autor.

Comunicación efectiva: la ortografía correcta es esencial para una comunicación efectiva. Los errores pueden distorsionar el significado de una oración y dificultar la comprensión del mensaje.

Impacto en la marca: en el mundo empresarial, una marca que presenta materiales escritos sin errores transmite una imagen más confiable y cuidada. Los errores pueden dañar la reputación de la marca.

Pérdida de oportunidades: En situaciones académicas o laborales, la presencia de errores ortográficos en  currículums, informes o presentaciones puede resultar en oportunidades perdidas.

Ninguna de esas cosas te va a pasar si pones a Lina Wamba en tu vida. 

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