Centro Terapéutico

Comunicación

Icono con el brazo en alto sujetando una bandera

Yo atraigo, tú atraes, pero el universo está a otra cosa.

El pensamiento positivo reduce los bloqueos mentales, las rumiaciones, el estrés, y mejora nuestra capacidad de afrontar situaciones difíciles. Ahora, por sí mismo no materializa nada. Atribuir a nuestros pensamientos más optimistas la capacidad de modificar la realidad física, es un caso grave de apofenia, que no es una enfermedad, sino esa creencia tan generalizada (entre otras cosas, gracias a la “ley de la atracción”) de que hay un significado detrás de los datos aleatorios. 

Mujer embarazada sobre el texto "1, 2, 3... ¡Acción! con un fondo de papel cuadriculado enmarcado por elementos aparentemente desordenados como una máquina de escribir, una taza con café, unas gafas, un móvil, unos auiculares, y dos cuadernos con un boli.

El postparto mágico de Alicia Sierra

Sí, también hemos visto La casa de papel. También nos hemos echado unas risas, nos hemos entretenido, y hemos desconectado como vulgares mortales después de un día agotador. Pero no venimos a hablar de cómo la policía no da ni una ni de lo fácil que parece montarse el atraco del siglo (por favor, dejad de dar ideas para delinquir, que andamos muy mal de pasta), sino de lo más inverosímil de toda la serie: el postparto de Alicia Sierra. 

Fondo amarillo. Elementos de escritorio esparcidos: un móvil, unos auriculares blancos, una taza de café, una planta, unas gafas de ver, un bolígrafo y un taco de post-its. En el centro de la imagen, hay un folio cuadriculado donde puede leerse en cursiva: "A mí me han pegado y no tengo traumas". Sobre el texto, hay un dibujo de un monigote echando humo por la cabeza

A mí me han pegado, y no tengo traumas.

Las relaciones de maltrato no se construyen desde cero: vienen respaldadas por la indiferencia social hacia la violencia. Y esta indiferencia no empieza a los 20 años, sino en la cuna, cuando asimilamos que es una parte más de la vida y que “quien bien te quiere, te hará sufrir”. Si quien más me quiere en este mundo es quien me pega por mi bien, ¿por qué no dejar que otras personas que me quieren también lo hagan? ¿Por qué no hacerlo yo, si no es más que una manera como cualquier otra de solucionar los conflictos?